Una vacante mal redactada no produce pocas postulaciones: produce muchas, y de perfiles equivocados. El costo aparece después, en las horas de revisión de hojas de vida que nunca debieron llegar.
Empiece por la misión, no por los requisitos
La primera línea debería responder qué problema resuelve esta persona, no cuántos años de experiencia necesita. Compare:
- Débil: "Buscamos Analista de Recursos Humanos con 3 años de experiencia."
- Mejor: "Buscamos a quien se haga cargo del ciclo completo de selección de nuestras 40 contrataciones anuales."
La segunda versión ahuyenta sola a quien no quiere ese alcance, y atrae a quien lo busca.
Separe lo indispensable de lo deseable
Una lista de doce requisitos sin jerarquía se lee como doce requisitos obligatorios. El efecto documentado es que buena parte de las candidatas se autoexcluye al no cumplir uno solo de ellos, mientras que los candidatos postulan de todos modos. Si su lista de "indispensables" tiene más de cuatro puntos, probablemente no todos lo sean.
Sea explícito con lo que la gente pregunta igual
- Modalidad. Presencial, híbrido o remoto, y con qué frecuencia.
- Ubicación real del puesto, no la de la casa matriz.
- Rango salarial. Publicarlo reduce las entrevistas que terminan en desacuerdo económico.
- Etapas del proceso y plazo estimado de respuesta.
Describa el equipo, no solo la empresa
A quién reporta el puesto, cuántas personas lo integran y con qué áreas trabaja a diario. Es la información que más pesa en la decisión final y la que casi nunca aparece en el aviso.
Revise el aviso con alguien del área
Quien hace el trabajo detecta en dos minutos si la descripción refleja el puesto real. Es la validación más barata disponible y la que menos se usa.
Un buen aviso hace parte del trabajo de filtrado antes de que llegue la primera postulación. El tiempo que se invierte en redactarlo se recupera completo en la etapa de revisión.
Comentarios (1)
Inicie sesión para comentar este artículo.
Lo del rango salarial genera debate interno cada vez que lo proponemos, pero los datos que compartieron ayudan a sostener el argumento.